Ciudadanía italiana por descendencia: guía completa y actualizada
Durante décadas, la ciudadanía italiana por descendencia fue uno de los caminos más accesibles para obtener un pasaporte europeo: bastaba con probar un antepasado italiano, sin importar cuántas generaciones atrás. Eso cambió radicalmente en 2025. Esta guía explica, de forma clara y actualizada, qué es la ciudadanía italiana por descendencia, qué cambió con la reforma y cómo saber si todavía tienes derecho a ella.
Aviso importante: este es un tema legal en constante cambio, con sentencias judiciales pendientes de resolución. Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un abogado especializado o la consulta oficial en el consulado italiano.
Qué es la ciudadanía italiana por descendencia (jure sanguinis)
Italia reconoce la ciudadanía según el principio de ius sanguinis («derecho de sangre»): quien nace de un ciudadano italiano es, en principio, ciudadano italiano, sin importar el país donde nazca. Esto ha permitido, durante generaciones, que millones de descendientes de emigrantes italianos en Argentina, Brasil, Estados Unidos o Venezuela puedan reclamar la ciudadanía de sus antepasados.
La norma base sigue siendo la Ley 91 de 1992, pero en 2025 sufrió la reforma más importante en tres décadas.
El gran cambio de 2025: la Ley 74/2025 (Decreto Tajani)
El 28 de marzo de 2025 entró en vigor el Decreto-Ley 36/2025, conocido popularmente como Decreto Tajani, que fue convertido en Ley 74/2025 el 23 de mayo de 2025. Es el cambio más disruptivo que ha vivido este trámite: hasta entonces, no existía ningún límite generacional, y era posible reclamar la ciudadanía a través de un bisabuelo o incluso un tatarabuelo, siempre que la cadena de descendencia estuviera documentada sin interrupciones.
La reforma introdujo un límite de dos generaciones: desde entonces, solo pueden acceder por vía administrativa directa los hijos y nietos de un ciudadano italiano nacido en Italia. Bisnietos y generaciones anteriores quedaron, en principio, fuera del procedimiento ordinario.
¿Quién tiene derecho hoy? Los requisitos actuales
Según la normativa vigente (Ley 91/1992 + reforma de 2025), para acceder a la ciudadanía italiana por descendencia por vía administrativa necesitas cumplir, en general:
- Ascendencia directa: tener un padre, madre, abuelo o abuela nacido en Italia (el límite de 2 generaciones desde el último antepasado nacido en Italia).
- Cadena sin interrupción: que tu antepasado italiano no haya renunciado a su ciudadanía antes de que naciera el siguiente eslabón de la cadena (es decir, antes del nacimiento de tu padre/madre o abuelo/a, según el caso).
- Documentación completa: actas de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea de descendencia, legalizadas y traducidas al italiano.
- Ciudadanía exclusiva del antepasado en el momento del nacimiento del descendiente (o cumplir la vía alternativa de residencia).
Un matiz importante y poco conocido: las solicitudes presentadas antes del 27 de marzo de 2025 siguen tramitándose bajo las reglas antiguas (sin límite generacional), gracias a una cláusula de salvaguarda.
¿Y si tengo un bisabuelo o tatarabuelo italiano?
Si tu vínculo es más lejano que abuelo, la vía administrativa directa ya no aplica. Pero eso no significa necesariamente que no tengas ninguna opción: algunos despachos especializados están explorando la vía judicial, cuestionando la aplicación de la reforma en casos concretos, apoyándose en los argumentos de la sentencia 142/2025 sobre el carácter «originario» del derecho. Es un terreno legal complejo y cambiante, por lo que aquí es imprescindible la consulta con un abogado especializado en derecho de ciudadanía italiana, no una decisión que tomar por cuenta propia.
Cómo empezar: los primeros pasos
Si cumples los requisitos de las dos generaciones, el proceso típico incluye:
- Reconstruir la genealogía: reunir actas de nacimiento, matrimonio y defunción de toda la línea familiar hasta el antepasado italiano.
- Verificar que no hubo renuncia a la ciudadanía antes del nacimiento del siguiente descendiente.
- Legalizar y traducir toda la documentación al italiano (apostilla + traducción jurada).
- Presentar la solicitud en el consulado italiano de tu país, o directamente en un comune italiano si resides allí.
- Esperar la resolución: con la Ley 11/2026, el plazo administrativo puede llegar hasta 36 meses.
Para ayudarte a organizar toda esta documentación, hemos creado dos herramientas gratuitas: nuestro checklist interactivo de documentos para la ciudadanía italiana y un generador de cartas para solicitar actas a parroquias y archivos en España, Italia o Argentina.
Un derecho en constante revisión
La ciudadanía italiana por descendencia ha pasado, en poco más de un año, de ser un derecho prácticamente sin límites a convertirse en un terreno legal complejo y en plena discusión judicial. Para miles de descendientes de italianos en América Latina, esto significa que la ventana de oportunidad para acceder por la vía tradicional se ha estrechado, aunque no necesariamente se ha cerrado del todo para todos los casos. Mantenerse informado con fuentes oficiales y buen asesoramiento legal es, hoy más que nunca, el primer paso imprescindible.
Si tu antepasado emigró de Italia, quizás quieras empezar reconstruyendo su historia: consulta nuestra guía de apellidos italianos y su significado, o busca en qué barco llegó con nuestro buscador de barcos de inmigrantes.
