Impuesto de sucesiones por comunidad autónoma: guía y comparativa
El impuesto de sucesiones es, probablemente, el tributo más desigual de España: por la misma herencia, un hijo puede pagar cero euros en una comunidad y decenas de miles en otra. Esta guía explica cómo funciona realmente, por qué varía tanto de una región a otra y qué mirar para saber cuánto te tocaría pagar. Es información divulgativa; las cifras cambian cada año, así que confirma el dato vigente en tu comunidad y apóyate en un asesor.
Lo esencial: un impuesto estatal, cedido a las comunidades
El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD) es un impuesto estatal, pero su gestión y, sobre todo, sus bonificaciones y reducciones están cedidas a las comunidades autónomas. Eso significa que todas parten de la misma tarifa estatal, pero cada una decide cuánto «perdona» encima. El resultado es el mapa tan dispar que conoces: comunidades donde la familia directa no paga casi nada y otras donde la factura es considerable.
Un punto clave para saber qué comunidad te aplica: se tributa en la comunidad donde el fallecido tuvo su residencia habitual los últimos 5 años, no donde viva el heredero ni donde esté el inmueble.
De qué depende lo que pagas: los dos factores
Dos cosas determinan tu factura, además de la comunidad:
- El grado de parentesco con el fallecido, que te coloca en uno de cuatro grupos. Cuanto más cercano, menos pagas: los hijos, cónyuge y padres (grupos I y II) tienen las grandes bonificaciones; los hermanos, sobrinos y no parientes (grupos III y IV) pagan mucho más.
- El valor de lo que heredas, al que se aplica una tarifa progresiva (a más valor, mayor tipo).
Cómo se calcula, paso a paso
Comparativa: por qué hay tanta diferencia entre comunidades
Para una herencia de familia directa (hijos, cónyuge, padres), el panorama general en los últimos años ha sido:
- Bonificación del 99-100% para grupos I y II: Madrid, Andalucía, Extremadura, Murcia, La Rioja, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, entre otras. En la práctica, los hijos y el cónyuge pagan cero o una cantidad simbólica.
- Donde más se paga: tradicionalmente Cataluña y Asturias para patrimonios medios y altos, donde las bonificaciones son menores o decrecientes.
Pero cuidado con una conclusión demasiado rápida: estas bonificaciones casi siempre aplican solo a la familia directa. Para hermanos, sobrinos, tíos o personas sin parentesco (grupos III y IV), la factura es alta en casi toda España, con muy pocas excepciones. Por eso el «en España ya no se paga sucesiones» es un mito: depende enteramente de quién hereda.
Dos avisos que evitan disgustos
- La bonificación no te exime de presentar el impuesto. Aunque te salga a pagar cero, hay que presentar la autoliquidación dentro del plazo (6 meses desde el fallecimiento), o puedes perder el derecho a la bonificación.
- Si hay inmueble, hay un segundo impuesto: la plusvalía municipal, que es independiente y la cobra el ayuntamiento.
Para ver el detalle de tu comunidad, consulta nuestras guías del impuesto de sucesiones en Madrid y en Andalucía y Castilla-La Mancha. Para el plazo y cómo presentarlo, nuestra guía de cómo pagar y aplazar el impuesto de sucesiones. Y si estás valorando adelantar la transmisión, la de donar en vida o dejar en herencia.
